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El Agua Con Gas Engorda

Muchas personas que buscan mantener un estilo de vida saludable suelen preguntarse si ciertos productos sin calorías tienen algún impacto oculto en el aumento de peso. Una pregunta común es si el agua con gas engorda. Esta duda ha ganado atención en los últimos años, especialmente con el auge de las dietas y el creciente consumo de bebidas gaseosas, incluso sin azúcar. Aunque el agua con gas parece ser una alternativa inofensiva al refresco tradicional, la ciencia detrás de sus efectos en el cuerpo sigue siendo objeto de debate.

¿Qué es el agua con gas?

El agua con gas, también conocida como agua carbonatada, es simplemente agua en la que se ha disuelto dióxido de carbono bajo presión. Este proceso produce burbujas y da una sensación efervescente distintiva. Puede encontrarse sola o con aditivos como minerales, aromas naturales o incluso pequeñas cantidades de sodio. A diferencia de los refrescos, muchas versiones de agua gasificada no contienen azúcar ni edulcorantes artificiales, lo que lleva a pensar que su consumo es completamente neutro para el organismo.

Sin embargo, a pesar de no contener calorías, hay quienes se preguntan si esta bebida podría influir indirectamente en el metabolismo o el apetito. De ahí nace la inquietud de si el agua con gas engorda o afecta al control del peso corporal.

La relación entre el agua con gas y el aumento de peso

Uno de los argumentos que ha cobrado notoriedad en los últimos tiempos es que el consumo de agua gasificada podría estimular el apetito. Algunos estudios han relacionado el dióxido de carbono con la liberación de grelina, una hormona que le indica al cerebro que el cuerpo tiene hambre. En una investigación realizada con animales, se observó que los roedores que bebían agua carbonatada consumían más alimentos que aquellos que tomaban agua sin gas.

En seres humanos, los resultados no son concluyentes. Algunos estudios pequeños han mostrado un aumento en los niveles de grelina tras la ingesta de bebidas gaseosas —incluso sin azúcar—, mientras que otros no han evidenciado diferencias notables. Por lo tanto, aunque no se puede afirmar de manera categórica que el agua con gas engorda, existe una posibilidad de que en ciertas personas dispare el apetito, lo que indirectamente podría llevar a un mayor consumo calórico general.

Diferencias entre el agua con gas natural y la artificial

Existen dos maneras principales de obtener agua con gas: de forma natural, como es el caso de algunas fuentes minerales, o mediante carbonatación artificial. Si bien en teoría ambas son similares, el agua mineral natural suele contener minerales beneficiosos como calcio, magnesio y bicarbonatos, que pueden aportar algunos beneficios para la salud sin ningún impacto negativo directo en el peso.

Por otro lado, algunas aguas carbonatadas comerciales adicionan sodio y aromas artificiales que pueden no ser ideales cuando se consumen en exceso. En estos casos, más que si el agua con gas engorda, lo importante es considerar qué contiene exactamente la bebida, ya que algunos aditivos sí podrían tener consecuencias metabólicas o afectar la retención de líquidos.

¿Puede inflar el agua con gas el abdomen?

Uno de los efectos inmediatos del consumo de agua gasificada es la sensación de hinchazón o distensión abdominal. Esta reacción se produce debido a la presencia de gas en el sistema digestivo que puede causar eructos o flatulencias. Desde una perspectiva visual o de sensación corporal, algunas personas podrían sentir que han «engordado» tras beber agua carbonatada, cuando en realidad solo están experimentando una acumulación temporal de gas.

Es fundamental distinguir entre un efecto físico temporal y un aumento real de grasa corporal. La sensación de estar hinchado puede generar la idea equivocada de que el agua con gas engorda. Sin embargo, esta condición generalmente desaparece en unas pocas horas y no representa una ganancia de peso en términos de masa corporal.

Comparación con otras bebidas

La popularidad del agua con gas también ha crecido entre quienes buscan dejar de beber refrescos azucarados o alcohólicos. En ese sentido, beber agua carbonatada puede ser una herramienta útil para reemplazar líquidos con muchas calorías, siempre y cuando se elijan versiones sin edulcorantes añadidos.

Comparada con una lata de refresco regular que puede contener más de 35 gramos de azúcar (aproximadamente 140 calorías), el agua con gas sin aditivos representa una alternativa prácticamente sin calorías. Frente a jugos industrializados, bebidas energéticas o cócteles, esta opción es considerablemente más saludable. Incluso entre los cafés y tés preparados comercialmente, el contenido calórico normalmente es mucho mayor.

Como resultado, decir que el agua con gas engorda pierde sentido en comparación con estos productos. Lo importante es la relación de esta bebida con el resto de la dieta diaria y los hábitos personales.

¿Qué ocurre cuando se combina el agua con gas con otros ingredientes?

Hay que prestar atención a cómo se consume el agua con gas. Muchas personas preparan bebidas combinadas con jugos, siropes o incluso alcohol. En estos casos, no es el agua con gas la que podría estar provocando aumento de peso, sino los ingredientes adicionales.

Un vaso de agua con gas con unas gotas de limón probablemente sea inofensivo para la cintura, pero si se convierte en un cóctel con ron o se le añade jarabe con azúcar, entonces el contenido calórico se dispara. Por eso, es importante distinguir entre el agua carbonatada pura y los productos derivados que contienen calorías, colorantes o conservantes.

Conclusión nutricional

Desde una perspectiva nutricional básica, el agua carbonatada pura no contiene calorías, grasas, carbohidratos ni azúcar. Por ende, no debería provocar aumento de peso por sí misma. La preocupación de si el agua con gas engorda suele surgir de una mala interpretación de sus efectos inmediatos o de hábitos de consumo poco saludables que incluyen bebidas azucaradas o comidas rápidas junto a esta agua.

Además, puede ser una excelente alternativa para mantenerse hidratado, especialmente para personas que tienen dificultades para beber suficiente agua natural. La sensación burbujeante puede ser más atractiva para algunos, lo que facilita aumentar el consumo diario de líquidos sin recurrir a bebidas calóricas.

Preguntas frecuentes

¿El agua con gas engorda más que el agua natural?

No. El agua con gas pura tiene cero calorías al igual que el agua natural. Si se consume sin aditivos, no hay razón para pensar que engorda más que el agua sin gas.

¿Por qué algunas personas sienten que suben de peso al tomar agua con gas?

Principalmente por la hinchazón o sensación de plenitud que puede generar el gas en el estómago. Esta incómoda sensación puede dar la impresión de haber engordado, pero no implica un aumento real de grasa corporal.

¿Está bien tomar agua con gas todos los días?

Sí, siempre que no esté cargada de sodio o aceites aromáticos artificiales. En personas con trastornos digestivos como gases o reflujo, podría ser recomendable limitar su consumo, pero en general, puede formar parte de una dieta saludable.

¿El agua con gas estimula el apetito?

En algunos casos podría aumentar la producción de grelina, la hormona del hambre, aunque esto no ha sido comprobado de manera unánime en humanos. Si notas que al beber agua con gas sientes más apetito, podrías optar por consumirla con moderación o sustituirla por agua natural.

Entonces, ¿el agua gasificada engorda directamente?

No, no engorda directamente. No aporta calorías, por lo que no causa aumento de peso a menos que tú mismo aumentes tu ingesta calórica por otros medios al sentir más hambre o al combinarla con bebidas azucaradas.

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